viernes, 16 de junio de 2017

Abuso y el maltrato en la vejez

Ayer, 15 de junio, se celebró el día internacional de toma de conciencia del abuso y el maltrato en la vejez. Con este motivo el Consejo de Colegios Oficiales de Psicología de España ha redactado un manifiesto para visibilizar este problema y ayudar a destruir los mitos que existen en torno a esta población.

Algunos de los principios fundamentales del buen trato:

Derecho a decidir:
Evitar que otros decidan por él o por ella, aunque a veces, la decisión que tome sea contraria a lo que piensan las personas con las que convive y aman al mayor. Decidir es un principio y un derecho, no una elección que dependa de un tercero.

Derecho a opinar:
La persona mayor se ha ganado en su vida algo tan elemental como el derecho a poder emitir una opinión y a que esta tenga el mismo peso que el de otros miembros de su ámbito social, familiar o comunitario.

Derecho a vivir más y mejor:
La edad no está inexorablemente ligada al sufrimiento, la persona mayor tiene derecho a vivir en unas condiciones dignas, derecho a una asistencia psicológica, sanitaria y social adecuada a sus necesidades y procurando con ello mejorar la calidad de vida.

Derecho a acceder a las nuevas tecnologías:
Los mayores pueden integrarse y formarse en las TIC. Es una obligación de la sociedad facilitar el acceso a las personas mayores, teniendo en cuenta las capacidades de acceso a las mismas.

Derecho a preservar la identidad personal y la dignidad:
Derecho a la libertad, a la autonomía, a tener un trato acorde a su historia de vida, a ser respetado en las decisiones, a que se le de la información sobre el estado de salud y decidir que hace con ella.

Derecho a no ser tratado de manera infantil
Respecto a situaciones como:
Hablar demasiado lento, como si no fuera capaz de comprender lo que se le está diciendo.
Hablar con el volumen muy alto, por que se da por sentado que está sordo.
Utilizar frases y vocabulario infantil: “mi amor”, “cielo”, “cariño”, apodos (“buen/a chico/a”), término anciano/a, abuelo/a, abuelillo/a, “mis niños”
Uso de tuteo sin permiso de la persona.

Derecho a no ser polimedicado innecesariamente:
A una evaluación competente por parte del profesional sanitario adecuado, a recibir el tratamiento menos invasivo, a que no se acumulen fármacos innecesarios, a no tener efectos secundarios que alteren las capacidades funcionales de la vida diaria  como consecuencia del abuso de los fármacos.
 Además recogen algunas medidas que se pueden tomar para promover estos derechos y la mejora de la calidad de vida de nuestros mayores:

1.     Promover campañas de sensibilización sobre lo valioso de las personas mayores.
2.     Promover la participación de las personas mayores en la sociedad.  
3.     Se elimine lenguaje estigmatizante.
4.      Fomentar las relaciones sociales.
5.     Promover servicios específicos destinados al Maltrato al mayor. 
6.     Promover un cuidado adecuado.
7.     Promover un buen diseño ambiental.
8.     Cuidar al cuidador.
9.     Promover el buen trato en los medios de comunicación.  
10.   Potenciar los servicios de atención psicológica para las personas mayores.

Desde el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid se ha procedido a la edición de la colección de cuentos “Cuenta conmigo, Cuenta con ellos”, con el objetivo de fomentar el buen trato a las personas mayores. Está dirigido a las familias las instituciones y la sociedad.
Os dejamos un fragmento de estos cuentos y os invitamos a leerlos.


No volvería atrás en el tiempo. “He vivido lo que he tenido que vivir, he disfrutado y he sido feliz tanto o más que ahora”. Se podría pensar que la realidad de Amparo está triste, que está sola, sin proyectos... Pero la realidad es otra. Amparo está llena de vida, los que más quiere, los siente cerca, no se trata tanto de que estén cerca... si no que ella los siente cerca.

Toda la información se encuentra en la página del Colegio oficial de Psicólogos de Madrid. 


lunes, 12 de junio de 2017

Cuerdos entre locos


Este es el título del blog de hoy y de uno de los libros que más me ha llamado la atención de psicología. ¿A qué se debe? A que en él se exponen los experimentos psicológicos que se llevaron a cabo en el siglo pasado, y que aunque actualmente muchos de ellos no se podrían llevar a cabo porque no lo permite el código deontológico de los psicólogos, ni muchas veces incluso la moral propia y el respeto por los derechos de las personas y los animales, si es cierto que nos han aportado una información muy importante sobre cómo funcionamos las personas y los animales.

A pesar de que en este libro de Lauren Slater se exponen 10 de estos experimentos, por mi predilección profesional en el tema de las adicciones, hoy voy a hablar de uno en concreto el conocido como “parque de las ratas” realizado por Alexander. Este experimento partía de experimentos anteriores en los que se colocaba a las ratas en una jaula de laboratorio en las que se colocaban dos botellas, dos opciones para las ratas, una que bebieran agua y la otra que bebieran agua con droga (cocaína o heroína en la mayoría de los casos), en los que se descubrió que la mayoría de las ratas se hacían adictas.

Hago un paréntesis, como curiosidad apuntar que los experimentos con ratas se consideran significativos y generalizables a las personas, ya que se ha visto que su sistema nervioso funciona de forma similar al de los humanos.

Cierro paréntesis y continúo con lo que iba diciendo.

Lo que Alexander pensó es que si él mismo fuera el que viviera en una jaula sin más cosas que poder hacer que beber agua o drogarse, probablemente también se volvería adicto. Por ello diseño el “parque de ratas” un espacio grande y bonito (pintado con árboles, selva…) en el que había pelotas, tubos…una buena casa para ratas al gusto de estas, metió a un grupo de ratas en una jaula de laboratorio y a otras en el “Parque de ratas”, e hizo lo mismo, dos botellas, una con heroína y otra agua sola.

Aunque parece sorprendente mientras que las ratas de la jaula de laboratorio acabaron teniendo en su mayoría adicción e incluso muriendo ya que preferían la droga a comer, mientras que las que pertenecían al grupo del parque de ratas bebían el agua sola. Esto demostró que la adicción no es simplemente un problema de “enganche” físico, sino que también influye en gran medida el entorno y la situación en el que te encuentres.

Grande Alexander! Y su idea de contrastar los resultados obtenidos hasta la fecha teniendo en cuenta el contexto en el que se generaba la adicción.

Si os gustan más los vídeos que leer simplemente (a mi por ejemplo sí, me es más fácil recordar la información o mantener la atención cuando es visual), aquí os dejamos un video en el que se explica todo esto.

Buen lunes! Y espero que os haya resultado interesante.

 


 

viernes, 9 de junio de 2017

¿Cómo puedo cumplir mis objetivos?

Parece una tarea difícil cumplir los objetivos que nos ponemos. Un día me levanto decidido a cumplir todas las cosas que tengo que hacer. Al día siguiente más de lo mismo. Igual soy capaz de aguantar una semana. Y después, ¿qué? Lo abandono. Si te sientes identificado, muchas veces habrás oído que te falta voluntad. ¿Crees que te falta voluntad?

La voluntad, también conocida como motivación, es muy importante para conseguir un objetivo. Es la guía que nos indica el camino a seguir. Es muy difícil conseguir un objetivo sin motivación. Pero la motivación no es el único componente que determina el éxito o el fracaso de la consecución de nuestros objetivos. Hoy vamos a ver qué podemos hacer para evitar abandonar los objetivos que nos podemos.

Es verdad que un buen comienzo es tener ganas, interés o motivación. Hay que aprovechar que cuando empezamos un reto estamos muy motivados. Pero ¡ojo!, no te pases de motivado. Porque lo que conseguirás será agotarte. Aprovecha toda la energía que te da ese interés y utilízalo para conseguir tu reto.

Elabora un plan:

Definir bien mi objetivo. Por ejemplo, si uno de mis objetivos es tener un estilo de vida saludable es importante que defina muy bien qué significa eso para mí. Además, tener un estilo de vida saludable es un objetivo demasiado global y general y tengo que conseguir que sea más completo. Puede significar hacer ejercicio X días a la semana, mantener mi peso, respetar mi horario de sueño, etc. Los objetivos hay que analizarlos y estudiarlos convenientemente. ¿Es realista? ¿Tengo los medios para conseguirlo? ¿Qué necesito? ¿Cómo pienso conseguirlo? ¿Qué dificultades me voy a encontrar? ¿En cuánto tiempo pretendo conseguir mi objetivo?

Una vez que tenga mi objetivo bien definido, sabiendo que es realista, que tengo los medios para conseguirlo, empieza a elaborar el plan para ver cómo lo vas a conseguir. No te obsesiones con el resultado. Intenta ponerte objetivos diarios que puedas ir alcanzando para mantener tu motivación. Refuerza los pasos que vas dando hacia tu objetivo final.

No subestimes las dificultades. No nos gusta pensar en las dificultades que podemos irnos encontrando diariamente. Pero si tenemos en cuenta este factor podremos estar preparados cuando sucedan. No nos cogerán de improviso.


No basta con tener muchas ganas para lograr nuestros objetivos. Un buen plan bien elaborado es esencial para conseguir nuestros retos.


lunes, 5 de junio de 2017

Niños en situaciones complicadas


¿Cómo tratar situaciones traumáticas en niños?

Por lo general, cuando en nuestro día a día están presentes niños, las situaciones comunes las tenemos más o menos controladas, y sabemos cómo actuar. ¿Por qué pasa cuando tienen lugar situaciones de riesgo para un niño? Con situaciones de riesgo me refiero a aquellas que pueden alterar su salud (física, mental y social), y que son potencialmente traumáticas para ellos.

¿Qué se recomienda hacer en estas situaciones?

La respuesta la recibimos del colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, desde donde recomiendan:

 
1.       Siempre decir la verdad. No mentir a los niños, aunque pensemos que así les protegemos no suele ser así.

2.       Adecuar la información o forma de darla a la edad que tenga el niño, no es lo mismo un niño de 3 años que uno de 8.

3.       Tantear cuanta información es la que el niño quiere saber.

4.       Estar disponibles ante sus posibles preguntas o dudas.

5.       Con naturalidad, validando que se pueda sentir triste o que sienta miedo, diciéndole que es normal que se sienta así ante esa situación. Para esto puede ayudar que vean que nosotros también tenemos ese tipo de sentimientos.

6.       Ir comunicándolo de forma progresiva, es decir empezar por lo más general e ir concretando hasta donde veamos que el niño quiere escuchar.

7.       Mostrarle apoyo emocional, para que vea que estás con él, una abrazo, una caricia en el hombro…

8.       La persona idónea para hablar con el niño es aquella más cercana al niño o con aquella que el niño se sienta más seguro.

9.       Es importante seguir manteniendo las rutinas, para que vea que la vida sigue a pesar de que haya tenido lugar una situación que puede llegar a ser traumática.

10.   Puede que el niño no responda en un primer momento, esto puede ser porque necesite tiempo para asumir lo que ha ocurrido.

Hacer todo esto cuando nosotros también estamos pasando por un mal momento es complicado, y a veces pensamos que cuanto antes nos “olvidemos” de lo que nos ha pasado, menos traumático será, y realmente no es así, porque todo eso se nos queda dentro y acabará saliendo en forma de irritabilidad, insomnio, o algún tipo de dolor o malestar físico.

Muchas veces ayuda más el pensar que nos hubiera gustado que nos dijeran si nosotros fuéramos el niño (empatía), en lugar de centrarnos en protegerle y en que “solo es un niño”. Muchas veces los niños son un misterio para nosotros los adultos, un bonito misterio.

¡Que paséis buen lunes! ¡Bienvenido junio!