viernes, 10 de marzo de 2017

¿Jugar es cosa de niños?


Piensa en la última vez que jugaste, ¿lo recuerdas o fue tanto tiempo que ya lo has olvidado? En algún momento los adultos perdimos el derecho a jugar y a pasarlo bien. Ese placer que te ofrece hacer cosas que te gustan por el simple hecho de que te gustan.

¿Jugar podría ayudarnos en nuestra lucha contra los estresores del día a día? La respuesta es .
Las consecuencias de sufrir altos niveles de estrés son más o menos reconocidas por todos: fatiga, debilidad, dolor muscular, problemas de sueño, depresión, irritabilidad, son algunos síntomas de una larga lista.
La Asociación Americana de Psicología señala que las actividades placenteras, realizadas durante el tiempo de ocio, actúan como un factor de protección para nuestra salud. Algunos de los beneficios que nos pueden aportar son la relajación, el apoyo en el manejo de las emociones, y nos proporcionan un espacio y tiempo de escape.
Además, realizar actividades placenteras en nuestro tiempo libre permite que nos distanciemos de nuestros problemas ya sea porque nos distrae de esos pensamientos o por las sensaciones positivas que nos genera la propia actividad. El distanciamiento de los problemas provoca que nos enfrentemos a los mismos de una forma más positiva y optimista, y seamos capaces de generar nuevas formas de solución. Las actividades placenteras por tanto pueden suponer un alivio de las preocupaciones ya que nos permiten centrar nuestra atención en estímulos que nos resultan agradables, siento esto incompatible con los estados de estrés.
Por lo tanto, no dejemos el juego solo para los niños. Aprendamos de ellos y disfrutemos de las cosas que nos han hecho feliz desde pequeños.





lunes, 6 de marzo de 2017

Dependencia emocional ¿cómo es y por qué fases se pasa?


 ¿En qué aspectos podemos notar que existe dependencia emocional?
  1. Necesitar al otro de forma excesiva.
  2. Pensamientos continuos y permanentes sobre la pareja.
  3. Necesidad de estar en contacto constante con la pareja, Ansiedad ante la falta de contacto.
  4. Querer exclusividad, pasar la mayoría del tiempo en pareja y disminuir de forma drástica el contacto con otras personas.
  5. La pareja es lo más importante, es el centro de mi vida, las demás áreas como la familia, amigos, trabajo y ocio pasan a un segundo o tercer plano. La pareja como lo único que se necesita para ser feliz.
  6. Idealización de la persona con la que mantenemos una relación.
  7. Sumisión, cedemos siempre para que nuestra pareja esté satisfecha, ignorando nuestras propias necesidades o deseos.
  8. Miedo excesivo a la ruptura.
  9. Adquirir e interiorizar las creencias y valores de la pareja y desechar los propios.
  10. Baja autoestima, requieren que la pareja se mantenga para mantener para sentirse bien.
  11. Miedo a la soledad, lo que suele derivar en hacer todo lo posible por mantener la relación, aunque esta sea tóxica.

 ¿Qué fases aparecen en una relación de dependencia?
(lo mostramos como un esquema, aunque no tiene que darse necesariamente en este orden, y a veces se puede retroceder a fases por las que ya se ha pasado)

Aunque este tema daría para mucho más, lo dejaremos aquí por el momento ya que no queremos que sea excesivamente larga de leer. ¿Os ha recordado a alguien conocido a alguno de los aspectos que hemos planteado aquí?
La dependencia emocional es un tema que se puede observar en mayor en menor grado en muchas relaciones actualmente, la existencia de tantos casos puede haberse visto influido por el concepto de amor que se extiende por medio de poesía, películas, música... ¿Qué opináis sobre esto?
Un saludo del equipo de Psicosap, os deseamos un buen lunes!

viernes, 3 de marzo de 2017

Las etiquetas son para las botellas

En 2013, la ONU designó el 1 de marzo como el “Día Internacional de la Cero Discriminación”. A pesar de que esta semana se ha celebrado, parece ser que no debe muy importante ya que ningún medio le ha dado e difusión. 


Casualmente, esta misma semana ha habido una gran polémica por el mensaje transfóbico que ha estado circulando en un autobús por las calles de Madrid. Aunque este tema es complicado porque intervienen numerosos factores, no queremos dejar pasar la oportunidad de hacer un comentario al respecto.

¿Por qué discriminamos?

Las personas construimos categorías sociales y las vinculamos a creencias estereotipadas dando lugar a la discriminación. La RAE define discriminación como: “dar trato desigual a una personas o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo, etc.”; y tolerancia como: “respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”.

Hay diferentes teorías para explicar el proceso discriminatorio y hoy vamos a centrarnos en la estigmatización. La estigmatización es el proceso por el cual se atribuye a un individuo una serie de características indeseables (o estereotipos) para disminuir su valor social. Es decir, se marca a la persona, y esta marca pasa a ser la persona en cuestión. La estigmatización sigue el siguiente proceso:

Grupos con poder social, económico o político reconocen rasgos diferenciadores de un grupo y les asignan un valor negativo que se generaliza a toda la persona. Así se consigue una etiqueta. Una vez etiquetado se clasifica a esas personas en categorías separadas, “nosotros” y “ellos”. Al diferenciar entre nosotros y ellos se crean límites que pretenden excluir a estos individuos. Este proceso termina cuando la categorización provoca desaprobación, rechazo, exclusión y discriminación. Este proceso se produce por consenso social y mantiene las desigualdades entre los grupos a través de herencias culturales.

¿Qué podemos hacer nosotros?

Fomentar espacios donde los colectivos discriminados tengan visibilidad, así como fomentar su autonomía. Trabajar para cambiar los estigmas desde la escuela ofreciendo un modelo de igualdad, convivencia y respeto que incluya la diversidad.

En esta última edición de la gala de los Oscar, famosos como Ellen DeGeneres y Lady Gaga presentaron Project Love, un proyecto que tiene como objetivo apoyar al colectivo LGTB. Todos estos movimientos que surgen de una manera altruista para generar apoyo son un buen ejemplo de que no todos nos hemos quedado anclados en un proceso obsoleto de dominación y homogeneización.

Somos mucho más que lo que ellos dicen. Las etiquetas son para las botellas.