viernes, 10 de febrero de 2017

La suerte se trabaja

La semana pasada leí un artículo en el que un profesor colgó un examen de uno de sus alumnos en Facebook y la publicación se hizo viral. El alumno le escribió una fábula al profesor y le pidió perdón por no haber estudiado para el examen. Os dejamos el enlace aquí. Ya sabemos que habéis terminado los exámenes, pero como no queremos que a nadie le vuelva a pasar esto en junio, vamos a daros algunas breves pautas para ahorraros el drama. Si estás opositando, estas ideas también pueden venirte bien.
EMPEZAMOS

Vamos a tener en cuenta dos ideas: técnicas de estudio y planificación del tiempo.

Es importante que tengas tu propio método de estudio. Cuando estudiamos en grupo muchas veces nos dejamos llevar por nuestros compañeros y terminamos estudiando esquemas de resúmenes del primo del vecino de mi compañero que sacó muy buena nota en ese examen. Claro. Lo más probable es que el primo del vecino de tu compañero se hubiera leído el texto completo y eso le facilitaría mucho la comprensión y memorización de los contenidos. Así que te animamos a que elabores tu propio material. Para ello te sugerimos algunos pasos: 
  • Lectura comprensiva. 
  • Subrayado. 
  • Resúmenes. 
  • Esquemas.

Ya sé lo que estás pensando. Que eso es mucho trabajo. Que a ti con leértelo el día de antes te basta y te sobra. En realidad, es sólo mucho trabajo al principio. Una vez crees el hábito estarás ahorrando tiempo porque tus conocimientos estarán mucho más asentados y sólo tendrás que refrescarlos.
Y recuerda, si no sabes explicarlo con tus propias palabras, es que no tienes ni idea.

Una vez elaborado nuestro material, la mejor manera de reducir el estrés y los agobios en época de exámenes es una buena planificación. Para evitar el “atracón” de información, los excesos de cafeína y las noches sin dormir lo mejor es que cojas tu agenda y te organices teniendo en cuenta el tiempo real disponible que tienes. “Yo eso me lo estudio en una hora”. ¿Estás seguro? La mayoría de veces que fallamos en los exámenes no es por una falta de capacidad sino de organización. “Como no me da tiempo a mirármelo todo me estudio lo que creo que va a entrar”. Y aquí empieza la quiniela. Organizarnos puede ser una tarea sencilla si sabemos bien cómo:
  •     Establecer objetivos: tiempo que necesito para estudiar vs tiempo del que dispongo. Daos un tiempo razonable para cada objetivo que os pongáis, ni muy poco tiempo ni mucho, e intentad cumplid vuestros objetivos y horarios.
  •      Pausas: no vamos a ser nosotras las que digamos cómo y cuánto debéis parar. Lo importante es descansar sin perder el ritmo de estudio. Hay quien prefiere descansar antes de empezar o después o hacer parones cada X tiempo. Respetad vuestro biorritmo.


Y no lo olvidéis: ¡vosotros podéis!




Si os resulta útil iremos ampliando esta información en próximas entradas. Estad atentos.



lunes, 6 de febrero de 2017

REFLEXIÓN-PELICULAS-VAIANA


Una de las últimas películas de Disney estrenadas es la de Vaiana, he de admitir que al ver el trailer y las canciones (una semana publicitaron la película en el metro de Callao empapelándolo con imágenes de la película y poniendo altavoces por los que sonaban sus canciones) no es de las películas de animación que más me convencían a nivel personal,

 ¡Error!

 
Llegué a verla un poco por casualidad, había ido antes al cine una vez estrenada y era una de las que no pensé ver, más adelante me regalaron unas entradas de cine por navidad y empecé a ver las películas que estaban en cartelera para decidir, unos días más tarde una amiga me dijo que había ido a verla y que le había encantado. En ese momento me empezó a picar la curiosidad, a lo mejor me había equivocado prejuzgando esta película, a lo mejor por una simple impresión me iba a perder algo que me podía gustar, así que decidí ir a verla.

Me encantó. Lo que más me gustó (tranquilos que no voy a hacer spoiler):

·         Las ganas de aprender y superarse que muestran a veces los hijos, y que entra en conflicto con un estilo de educación sobreprotector de los padres. Cómo esto puede limitar su aprendizaje y el autoestima, al creer que sus padres no les creen capaces de conseguirlo.

·         Siguiendo en la línea de lo anterior, cómo los “traumas” o miedos de los padres muchas veces influyen en sobreproteger y no dejar hacer a los hijos o les generan miedos que antes no existían. Por ejemplo, al margen de la película, padres que tienen miedo a los perros, se lo transmiten a sus hijos, y los hijos acaban teniendo miedo a los perros. Me gustaría aclarar que los padres los pongo como ejemplo por la película, pero en realidad cualquier persona con la que se tenga un vínculo fuerte podría ser ejemplo.

·         La importancia de querernos a nosotros mismos y creer en nosotros, no solo por las cosas que tenemos o porque los demás nos admiren, sino por cómo somos.

Dicho esto la conclusión es que…

Aprendí una vez más que muchas veces tenemos creencias que no sabemos muy bien la razón de su existencia y nos quedamos con ellas sin cuestionárnoslas. Como si fueran una verdad absoluta, no existen verdades absolutas, incluso la ciencia va cambiando, se van descubriendo cosas nuevas, distintos científicos tienen distintas visiones de un mismo fenómeno. No perdemos nada por plantearnos que nuestras creencias puedan estar equivocadas, no somos menos valiosos por ello. En cambio ganamos humildad y un gran aprendizaje.
Os dejamos hoy está reflexión, os dejamos el tráiler de la película por si os ha entrado la curiosidad por saber más sobre la película (tráiler publicado en el canal de   

viernes, 3 de febrero de 2017

¿La capacidad de predecir nos puede ayudar a reducir el estrés?

Gracias a numerosos estudios sabemos que las variables psicológicas intervienen en la respuesta del estrés. El estrés no sólo puede desencadenarse por factores ambientales externos, sino que existen variables psicológicas que pueden provocar y modular esta respuesta. Es decir, cuando nos preocupamos activamos un sistema fisiológico que sirve para responder a emergencias agudas de tipo físico. La respuesta fisiológica que le damos a nuestros pensamientos puede ser tan intensa o agotadora como si existiera una amenaza real. Por eso una respuesta de estrés puede activarse ante la expectativa de que esa amenaza pueda producirse.

Entre las variables que modulan el estrés destacan: salida de la frustración, apoyo social, capacidad de predecir, creer que se tiene el control y la percepción de un empeoramiento de las cosas.

En esta nueva entrada del Blog vamos a centrarnos en cómo afecta la capacidad de predecir a la respuesta de estrés.

Predecir no hará que evitemos la situación o agente estresante, pero nos permite saber de antemano cuándo algo malo va a suceder. Y por ello también nos permite saber cuándo algo malo no va a suceder, este es el momento en el que podemos relajarnosAdemás, predecir nos permite poner en marcha nuestras estrategias de afrontamiento, que si bien como ya he dicho antes no hará que desaparezca el agente, podremos intentar minimizar la situación, podremos ejercer algún control y eso hará que nuestro estrés disminuya.

Para poner en marcha estas estrategias, la información proporcionada debe tener una serie de características. Los estudios con animales indican que dependiendo de la frecuencia e intensidad del agente estresante y del momento en el que se reciba la información será más o menos útil:

  • Si el agente estresante es muy poco habitual, algo por lo que no salmos preocuparnos, o muy frecuente, podemos predecir que va a ocurrir sin necesidad de un aviso, una información previa no sería muy útil. Sapolsky, entre los muchos ejemplos que nos ofrece, destaca el entrenamiento de los paracaidistas en el que según pasa el salto de ser novedoso a habitual su estrés anticipatorio se ve reducido al momento del salto.
  • Si la información se proporciona justo antes de la aparición de la situación o agente estresante o si, por el contrario, la información se proporciona con muchísima antelación, no podemos usarla para poner en marcha estrategias de afrontamiento en esos plazos de tiempo.
  • La información proporcionada debe ser precisa, si es vaga o incompleta sólo servirá para que cunda el pánico. Como en el caso de las alertas por terrorismo en el que la población sabe que hay un riesgo inminente pero no sabe qué va a pasar ni dónde.

Si fuésemos ratones de laboratorio sería más sencillo, ya que a ellos les avisan mediante un sonido o una luz o cualquier tipo de estímulo de que van a recibir una descarga. En nuestro mundo los avisos son diferentes: “Metro de Madrid informa que por obras el servicio se verá suspendido en un tiempo estimado de más de 15 minutos”, o visitas al dentista en las que podemos oír frases tipo “esto no te dolerá nada, en seguida habremos terminado”. En 15 minutos nos da tiempo a establecer una ruta alternativa a nuestro destino. Y si el dentista en lugar de referirse a un momento nos diera alguna clave temporal nos ayudaría para poder elegir qué canción tararear en mi cabeza, por ejemplo.

Cada día enfrentarnos con imprevistos que provocan reacciones en nuestro cuerpo y en la medida en la que podamos reaccionar ante ellas poniendo en marcha nuestras estrategias de afrontamiento harán menos estragos en nuestra salud. Para ello es recomendable conocer cómo reaccionamos de forma individual ante situaciones y agentes estresantes y generar un buen abanico de estrategias personales que nos resulten útiles.

Os iremos dando ideas para que podáis incorporar a vuestras estrategias en próximas entradas. Esperamos vuestras opiniones.





Bibliografía: Sapolsky, R., Serrano, C. G., & Rodríguez, M. Á. C. (2008). ¿ Por qué las cebras no tienen úlcera?: la guía del estrés. Alianza editorial.