A veces como la
amiga psicóloga, mis amigos me preguntan cómo pueden ayudar a otros amigos y
familiares cuando están pasando por un momento difícil. La pregunta que más me
repiten es “¿y yo qué le digo?”. Es
difícil saber qué decir o cómo actuar para consolar a alguien cuando está
pasando por una situación difícil o dolorosa, ya que no todo el mundo afronta igual
los problemas y no tienen las mismas necesidades. Hoy vamos a reflexionar sobre
cómo podemos aportar nuestro granito de arena para ayudar a nuestros seres
queridos en malos momentos.
En estos casos
es muy importante escuchar sin juzgar. Acoger a la persona y que se sienta escuchada,
que sienta que nos importa. Muchas veces no tenemos en cuenta que no todo el
mundo busca una solución cuando cuenta que tiene un problema, sino que quiere
sentirse escuchado y comprendido por otro. Darle su espacio para que hable y
que sienta que nosotros estamos ahí.
No juzgar las
emociones de los demás es algo realmente complicado. Normalmente cuando nos encontramos
con alguien que se siente triste o enfadado, solemos decirle “No estés
triste/no te enfades/ no te preocupes”. Muchas veces lo decimos por nuestra
baja tolerancia a este tipo de emociones. Otras porque realmente lo que
queremos transmitir es que por el cariño que tenemos a esa persona nos gustaría
que no sufriera. Personalmente creo que estas 3 afirmaciones son las que menos
sirven y las que más daño hace. Porque el mensaje con el que se quedan sería
parecido a “estoy sufriendo por cosas por las que no debería estar sufriendo”. Qué
pasaría si nos respondieran con frases como: “Gracias, no había pensado en no
estar triste. Lo tendré en cuenta el próximo día”, o, “No sé por qué lo dices
si me encanta preocuparme por todo”.
Por último,
aunque no menos importante, podemos ofrecer nuestro apoyo. En algunos casos
podremos hacer algo de forma activa para ayudar a que otra persona se sienta
mejor, como reducir la carga de tareas que tenga que hacer a lo largo del día,
o dejar de hacer algo que le resulta molesto. Pero en otras ocasiones, habrá
problemas que no dependerán de que nosotros dejemos de hacer o hagamos algo. Siempre
es recomendable preguntar cómo podemos ayudar antes de hacer nada en concreto. Si
no hay mucho que podamos hacer, simplemente dejar claro que pueden contar con
nosotros para lo que necesiten.
Y no olvidéis
recordarle a vuestras personas que son valiosas y son importantes para
vosotros. En los buenos y en los malos momentos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario